En Medellín, cada día que pasa los ladrones buscan nuevas formas de entrar a las casas y apartamentos. Una mujer de 57 años que se hacía pasar por empleada doméstica para robar en El Poblado, un grupo de cinco delincuentes que saltaron la malla de seguridad de una unidad residencial del mismo sector y estuvieron a punto de atracar al propietario en la terraza de su propio apartamento, y un índice histórico de hurtos que, aunque va a la baja, acumula cientos de casos cada mes. Los números del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC) de la Alcaldía de Medellín y las estadísticas departamentales de la Gobernación de Antioquia a los que tuvo acceso EL COLOMBIANO muestran un panorama que obliga a actuar.