Quince lagunas unidas por cascadas naturales forman uno de los humedales más sorprendentes de España y un oasis inesperado entre los paisajes manchegos Los molinos manchegos que parecen sacados del Quijote: así se visitan los gigantes de Consuegra Hay lugares capaces de desmontar por completo la imagen preconcebida que muchos tienen de una región. Quien piense en Castilla-La Mancha probablemente imagine grandes llanuras, campos de cereal, molinos de viento y horizontes interminables . Sin embargo, en mitad de ese paisaje aparece un oasis formado por aguas de color turquesa, cascadas naturales, bosques mediterráneos y una sucesión de lagunas conectadas entre sí que parecen más propias de un parque nacional de montaña que de la llanura manchega. Las Lagunas de Ruidera constituyen uno de esos rincones capaces de sorprender incluso a quienes conocen bien el interior de España.