Nadie tendría hoy conocimiento de las joyas que estaban en la caja fuerte en la oficina del expresidente si la policía judicial y si el juez instructor hubieran cumplido con su obligación y hubieran comprobado si tenían algo que ver con el delito de tráfico de influencias de la operación Plus Ultra El 15 de junio, en 'El caso Plus Ultra y Rodríguez Zapatero: las cosas en su sitio' , expliqué detenidamente cómo acabó siendo imputado por el delito de tráfico de influencias en la operación de concesión de un préstamo de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra. El expresidente no había aparecido en ningún momento en la tramitación del expediente de concesión del préstamo. Tampoco en la investigación del Juzgado número 15 de Madrid al que correspondió la tramitación de la querella de Manos Limpias contra los propietarios de Plus Ultra y varios miembros del Gobierno, que archivó la causa al no encontrar indicio alguno de delito.