SEÑOR DIRECTOR: Los afiches del PS contra el proyecto de ley de reconstrucción —caricaturizando al Presidente con nariz de Pinocho y la frase “Kast miente”— no son una sátira política legítima, sino una estigmatización que denosta la institución presidencial. En vez de disputar el mérito de la iniciativa con argumentos, se recurrió a panfletos que rebajan la deliberación pública. Pero el cuestionamiento no es solo político, sino también de probidad: ¿acaso se habrán impreso con cargo al financiamiento público de los partidos?