De la ciudad de Leeds, Inglaterra, surgió un niño que creció con alma vikinga gracias a la nacionalidad noruega de su padre, Alf-inge “Alfie” Haaland. Fue puesto por nombre Erling , creció en el Reino Unido , pero durante su infancia, su progenitor volvió al país escandinavo para formar una escuela de fútbol tras no poder jugar más como profesional por una lesión en la rodilla. El fútbol, ese deporte que tantas alegrías le brindó a Alfie y a su familia, se convertiría rápidamente en la pasión del pequeño Erling Braut Haaland.