SEÑOR DIRECTOR: Las recientes indicaciones al proyecto de Sala Cuna Universal —que crean un fondo de financiamiento, proponen una implementación gradual y buscan evitar un aumento directo en los costos laborales— representan un avance muy relevante. Aunque no resuelven todos los desafíos del sistema, permiten destrabar una discusión largamente postergada. Valoramos este paso porque abre una oportunidad concreta para corregir una distorsión del mercado laboral: que el acceso a sala cuna dependa del número de mujeres contratadas por una empresa.