Brasil venció a Japón 2-1 y avanzó a los octavos de final del Mundial de Norteamérica. Aunque arrancó perdiendo, con tanto de Kaishu Sano a los 29 minutos en una gran acción individual, en la parte complementaria el ingreso de Endrick le dio más velocidad y presencia al equipo de Carlo Ancelotti, que logró el empate parcial a través de Casemiro, con un gol de cabeza a los 55, y el puntazo final, con Martinelli, a los 90+5’. Los sudamericanos se desquitaron así de la última derrota que habían sufrido ante Samuráis Azules, que en octubre pasado los vencieron 3-2 en un amistoso en Tokio.