Quiso el destino, en uno de esos arrebatos extraños que ocurren pocas veces en la vida, que Lionel Messi se convirtiera en el máximo goleador de la historia de los mundiales –por ahora–, exactamente 20 años después de que anotara su primera diana en una Copa del Mundo. El debut goleador de Messi, uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, llegó el 16 de junio de 2006 en la victoria 6-0 de Argentina contra Serbia y Montenegro por la fase de grupos de la Copa del Mundo de Alemania. Dos décadas después, en el estadio de Kansas City, en Estados Unidos, país que se convirtió en su casa desde 2023, cuando firmó con el Inter Miami con el objetivo de hacer crecer el fanatismo por el “soccer” en el país que comparte sede con Canadá y México, Messi llegó a 16 celebraciones en los mundiales, con lo que igualó el récord que tenía el alemán Mirosalv Klose desde las semifinales de Brasil 2014.