Más allá de la tragedia humanitaria , los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio de 2026 podrían convertirse en uno de los desastres naturales más costosos de la historia reciente del país. Las primeras estimaciones apuntan a pérdidas económicas de entre US$7.500 y US$9.000 millones, equivalentes a cerca del 8,5% del Producto Interno Bruto (PIB) venezolano, según cálculos de Asdrúbal Oliveros, economista e investigador venezolano. Los movimientos telúricos afectaron principalmente a La Guaira y Caracas , donde miles de personas murieron o resultaron heridas, mientras hospitales, viviendas e infraestructura quedaron gravemente comprometidos.