La sentencia de la Audiencia Nacional desvela cómo Francisco Granados usó su "posición de poder político" para favorecer a la empresa Waiter Music en media docena de ayuntamientos a cambio de regalos personales y de financiar todo tipo de eventos, mítines y copas navideñas del PP: "Clientelismo político e intercambio de favores" La Audiencia Nacional condena a Francisco Granados a dos años y medio de cárcel por el amaño de decenas de festejos La operación Púnica de corrupción ligada al Partido Popular ha tardado más de una década en convertirse en una sentencia. Más de 200 folios describen una red de “clientelismo político e intercambio de favores” basada en el dominio total que el PP de Esperanza Aguirre ejercía en Madrid en esos años, ejecutado a través de la “posición de poder político” de Francisco Granados y su capacidad para hacer y deshacer en su propio interés y el de su partido. La empresa Waiter Music consiguió más de 10 millones de euros en adjudicaciones públicas para organizar fiestas y eventos en todo el sur de Madrid a cambio de pagar muchas cosas : desde fiestas privadas en casa de políticos hasta cierres de campaña del PP en el Palacio de los Deportes.