Antioquia llegó a la segunda vuelta presidencial con un alto riesgo de fraude o presiones indebidas a los electores en varios territorios críticos. Al tiempo que en múltiples municipios los grupos armados se han envalentonado, citando a reuniones y poniendo a circular mensajes intimidatorios sobre todo en las zonas rurales, en las ciudades también se han reavivado las denuncias de presiones hacia ciudadanos en entidades públicas. La radiografía más reciente fue entregada por la Gobernación de Antioquia, que esta semana hizo presencia en varios municipios en los que se reportaron intimidaciones atribuidas a las disidencias de las Farc.