Esta mujer cántabra gana su segunda batalla en los tribunales tras perder a su pareja: su suicidio fue un accidente laboral y ahora consigue que los tribunales confirmen que los suicidios son accidentes y no caben claúsulas de exclusión Antecedentes - El Supremo confirma el suicidio de un trabajador como accidente laboral El proceso judicial que impulsó la cántabra Nuria Terán tras perder a su pareja ha desembocado en dos sentencias prácticamente únicas en España. La primera declaró que el suicidio de su marido fue un accidente laboral. La segunda que las aseguradoras no pueden excluir el suicidio de sus pólizas de accidentes.