Estar lejos de su familia y perderse el crecimiento de su hermano menor son los sacrificios que Samuel Hincapié Alzate ha tenido que afrontar por su sueño. Desde hace seis años el medellinense se radicó en Estados Unidos con una meta clara: construir el camino que lo lleve a la NBA. Es un anhelo que cultiva desde hace 16 años, cuando comenzó a jugar baloncesto, y luego de explorar en otros deportes como el fútbol y la natación.