Los relojes gustan por su utilidad, por su durabilidad y por su originalidad. También porque con ellos se puede decir: “quiero pasar tiempo contigo” Hace 5.000 años, los egipcios iniciaron un rito, el del intercambio de anillos entre los enamorados durante la boda. Desde entonces, no solo se ha mantenido, sino que las parejas se han habituado a sellar su amor en distintas etapas regalándose piezas de joyería.