La cara destrozada de Topuria en un combate que el árbitro prolongó por el bien del negocio en la Casa Blanca refleja los valores que proyecta EEUU al mundo en esta nueva égida de Trump Trump ya tiene su baño de sangre en la Casa Blanca, con insultos a Michelle Obama incluidos: “Es un hombre, ¿verdad América?” “No hay belleza sino en la lucha”, decía el Manifiesto Futurista de Filippo Tommaso Marinetti, publicado en 1909 en Le Figaro y que se considera precursor del fascismo, que conquistó el poder en Italia de la mano de Benito Mussolini en 1922. Y proseguía: “Ninguna obra de arte sin carácter agresivo puede ser considerada una obra maestra; queremos glorificar la guerra —única higiene del mundo—, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los anarquistas, las ideas por las cuales se muere y el desprecio por la mujer; queremos destruir y quemar los museos, las bibliotecas, las academias variadas y combatir el moralismo, el feminismo y todas las demás cobardías oportunistas y utilitarias”. Aquel manifiesto que sembró las bases del fascismo en Europa hace un siglo representa a la perfección los valores que proyecta hacia el mundo este imperio bárbaro de Donald Trump durante la celebración del 250 aniversario de la independencia de EEUU.