Produce envidia de la sana leer que hay lugares que han logrado resolver algunos de los dilemas de la representación. Así lo afirma la escritora Ana Iris Simón en relación con “la igualdad, las libertades o identidades sexuales” cuando hace un balance de un movimiento que, como el 15-M, sacudió los cimientos de la política española reciente. Tal situación, por lo demás, tiene su mérito en tiempos donde no corre viento a favor para los derechos de las mujeres.