La Justicia ha estimado la demanda del antiguo empleado de Can Dog, que precisamente es hijo del dueño de la empresa que ha sido sometida a repetidas inspecciones por parte del Consell Insular Cierra Can Dog, el 'refugio' que capeó décadas de denuncias y relegó a los perros al abandono: “Son 30 años de maltrato” Uno de los técnicos caninos del centro de animales de Eivissa Can Dog, A.A., ha conseguido que triunfe la demanda contra P.A, ex explotador de la finca de Sant Llorenç, que lo condena a pagar una indemnización de más de 30.000 euros por impagos al trabajador. El rancho llevaba, hasta diciembre, funcionando tres décadas bajo todo tipo de denuncias por maltrato animal por parte del Partido Animalista con el Medio Ambiente (Pacma) y otros colectivos animalistas hasta que, hace seis meses, fue clausurado de forma definitiva por el Consell por sus condiciones insalubres : los perros malvivían entre roedores y heces, como ya publicó elDiario.es. Además, varios de los trabajadores del supuesto ‘refugio’, entre ellos el demandante, habían acusado al dueño de continuos retrasos en el abono de su salario.