Blessing, cuyo nombre significa "bendifición", no puso su rostro pero sí su voz y su duro testimonio. Contó que no dejó Nigeria porque quisiera sino "porque no había otra salida". "Cuando llegó el momento de cruzar el mar vi cómo las personas que salieron antes que nosotros murieron ahogadas" El Papa, en Arguineguín: “No podemos acostumbrarnos a contar muertos.