En plenas Rías Baixas, la fortaleza de Sobroso atesora más de 900 años de historia en un entorno natural privilegiado Un paraíso de arena blanca y granito frente a la ría de Arousa que conserva algunos de los paisajes más salvajes de Galicia Hace más de 900 años, erigido sobre un imponente promontorio de granito a 334 metros de altitud, el Castillo de Sobroso ya se alzaba como el guardián de piedra de las Rías Baixas. Con su maciza muralla exterior, su robusta Torre del Homenaje y un cuerpo residencial de dos plantas, esta fortaleza no era solo una joya de la arquitectura medieval, sino un enclave estratégico cuyas vistas de 360 grados permitían vigilar la antigua tierra de Toroño y las rutas que conectaban el interior con la ciudad de Tui. A día de hoy, tras una rehabilitación de ocho meses y 210.000 euros, este gigante de Mondariz vuelve a abrir sus puertas a los visitantes que buscan una escapada de historia y paisaje combinados.