El dicho de que la procesión va por dentro bien le calza a un edificio de cuatro pisos y un sótano, aparentemente la construcción más esplendorosa de la carrera 37 con calle 55, en el barrio Boston de Medellín, que este jueves tendría que ser desalojada por sus habitantes, porque según los organismos de control de desastres genera riesgo. Aquí se pone en evidencia también la tensión entre una orden que busca proteger la salud y la vida, con la necesidad de quienes no tienen más a dónde ir o dependen del producido por el arrendamiento de un inmueble para resolver sus necesidades vitales. Le recomendamos leer: Banda criminal estaría entorpeciendo evacuación de viviendas en alto riesgo en corregimiento de Altavista, en Medellín El inventario de Margarita Gómez es elocuente: en el primer piso vive un músico y hay otro apartamento que estaba alquilado, que ya desocuparon y ha representado el único sustento de un hombre de 73 años con problemas de salud.