SEÑOR DIRECTOR: La propuesta del gobierno para reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE) marca un avance crucial en equidad y transparencia para Chile, al incorporar variables de mérito en el algoritmo que determina la postulación a establecimientos educativos públicos y subvencionados. Recordemos que el modelo aleatorio, que actualmente asigna un alarmante 68% de los estudiantes de 1° medio mediante un sorteo arbitrario, ignora factores relevantes como el desempeño académico y el esfuerzo personal. Eso no solo perpetúa la desigualdad, también socava la confianza en las instituciones, al limitar la capacidad de las familias para decidir sobre el futuro formativo de sus hijos.