Los reclamos ciudadanos contra la actividad de cuidacoches y limpiavidrios , prohibida por el Código de Contravenciones local, fueron escuchados por los legisladores porteños. Días atrás, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la llamada ley antitrapitos , que reformó el citado código y endureció las penas, imponiendo de diez días a dos meses de cárcel, hasta 45 días de trabajo comunitario y multas desde 1.139.988 pesos hasta algo más de 6,6 millones de pesos. Hasta ahora, carecer de autorización legal para desempeñar estas actividades imponía, según el Código Contravencional, uno o dos días de trabajo de utilidad pública y unas multas que iban desde los 47 mil hasta los 284 mil pesos.