El sábado 10 de julio de 2010, Diego Forlán se graduó como el único futbolista que supo domar al Jabulani, el polémico balón que Adidas creó para el Mundial de Sudáfrica. Esa noche, en el estadio Nelson Mandela Bay, el delantero recibió un centro de Egidio Arévalo Ríos por la banda derecha y conectó una volea desde la medialuna del área. La pelota entró por todo el ángulo al arco custodiado por el arquero Hans-Jörg Butt, que en apenas dos segundos se transformó en estatua.