En una de sus más perspicaces definiciones de los últimos años, el exministro Enrique Correa dijo que el presidente José Antonio Kast es un restaurador y un redentor. Lo último no es más importante que lo primero, pero es lo más llamativo y obliga a mirar al gobierno por el reverso, por lo que sin estar expresado resulta suficientemente nítido después de tres meses de gestión. “Si los hombres fueran ángeles” escribió Madison en el papel Nº 51 de El Federalista, “no se requeriría ningún gobierno”.