Los desmayos de Sandra Villamil comenzaron cuando tenía 19 años. El primer diagnóstico que recibió fue el de un trastorno cerebral, pero la realidad es que ese cuadro, al igual que otros síntomas, se debía a una hipertensión pulmonar idiopática, una enfermedad que afecta aproximadamente a una o dos personas por cada millón de habitantes en el mundo y que eleva la presión arterial en las arterias de los pulmones sin una causa médica identificable. Lea: ¿Cuáles le faltan por ver?