Libre - Las investigaciones, el procedimiento judicial y la decisión final dejaron preguntas abiertas que impidieron cerrar por completo una historia seguida durante generaciones Un caso sin resolver deja siempre una sensación desagradable porque rompe la idea básica de que un crimen acaba con un culpable identificado y castigado. Esa inquietud se repite en historias muy conocidas, desde el asesino de Whitechapel al que se atribuyen los crímenes de Jack el Destripador hasta el misterioso autor de las cartas del Zodiaco o el secuestrador que saltó de un avión y desapareció como D. B.