<p>Jean Yameogo solía reunirse con amigos después del trabajo para tomar té y hablar de política.</p><p>Un día, dijo, alguien lo denunció por haber expresado una opinión negativa sobre el gobierno de Burkina Faso ante miembros de un grupo progubernamental.</p><p>Poco después, Yameogo contó que el grupo comenzó a amenazarlo. Fueron a su tienda de diseño de interiores en Ouagadougou, donde empleaba a tres personas, y destruyeron el equipo de soldadura y carpintería que usaba, así como materiales para coser y tapizar. Más tarde, le quemaron el automóvil.</p><p>“Tenía miedo”, cuenta Yameogo.