Para empezar, una aclaración necesaria: el tusi no es una droga, sino un nombre comercial para un cóctel variable de sustancias que cada productor mezcla a su criterio . Esta variabilidad la confirma Estefanía Sánchez, coordinadora de Échele Cabeza, organización que desde hace una década monitorea este fenómeno en el país. Entre 2025 y 2026 han analizado cerca de 4.000 muestras de tusi de distintas ciudades del país.