“La momia, luchador sordomudo/es más fuerte que el acero, paladín de la justicia”. No es un ataque retro, no, estoy en Colección Amalita y el ataque es más bien proustiano cuando se escucha el coro tremebundo aquel (tan parecido al de “Figuración” de Almendra tomado a su vez de la ópera “María de Buenos Aires”) en un video sobre la improbable reconstrucción de la exposición Creencias y supersticiones de siempre, en la que figuras tan disímiles como Antonio Berni (el prodigio de la pampa gringa) y Federico Manuel Peralta Ramos (el anarco-cajetilla) unieron fuerzas en 1976. El curador Rodrigo Alonso explica que la momia que se mezcla en el montaje avanzando con su característico temblor (¿abstinencia de formaldehído?) y esa respiración como de besugo fuera del agua se parece más a la de la troupe de Karadagian que a una del período de Tut Ank Amon como sugería el nombre de la instalación de Peralta Ramos, que es una de las pocas cosas que se pudieron reconstruir de aquella experiencia que duró apenas diez días.