La protección solar no es solo para los días de playa. Una parte importante de la radiación solar que recibimos procede de actividades cotidianas como conducir o sentarse en una terraza Una dermatóloga explica cómo proteger del sol el cuero cabelludo: “Una de las zonas más expuestas y olvidadas” Solemos pensar que la crema solar solo es necesaria si vamos a la playa para evitar quemaduras. Pero para nuestra piel, el verano trae también una labor adicional. Los rayos del sol afectan a nuestra piel a diario, aunque no vayamos a la playa: de camino al trabajo, durante el almuerzo en una terraza, en el coche, cerca de una ventana e, incluso, en días nublados.