Ni el paraguas legal que ofrece un parque nacional es suficiente para el piruétano, más conocido como el peral silvestre, que afronta un "declive generalizado" por la "sobreprotección" de los herbívoros Arroyos de Doñana recuperan el cauce natural que les robaron los cultivos Lo que la ley protege, la ley también lo condena. Ésta es la “paradoja de conservación” que se está llevando por delante al piruétano, un árbol de pequeño porte más conocido como peral silvestre, que está en peligro de extinción en la mismísima Doñana pese a que la ordenación protege el suelo sobre el que se asienta. El problema es que, en paralelo, también blinda a los herbívoros que son su principal depredador, lo que unido al mal estado del acuífero y a los años de sequía lo aboca a la desaparición.