Durante y después del encuentro nacional de alcaldes llevado a cabo entre el 2 y el 5 de junio, el municipalismo, representado políticamente de manera transversal, trabajó y tomó un acuerdo histórico y unánime frente al proyecto de reconstrucción nacional, presentado por el gobierno del presidente Kast. Este proyecto, que justifica su presentación en la lógica de levantar al país de una crisis económica y social, incluyó en sus medidas la exención de contribuciones para los adultos mayores de nuestro país. Esta es, sin dudas, una medida legítima del gobierno, pero que generó polémicas y divisiones internas dentro del municipalismo dada la afectación directa del Fondo Común Municipal (mecanismo de financiamiento de la labor municipal), el cual se financia por medio del impuesto territorial y que se vería afectado en cerca de 200 millones de dólares.