Hay indignación y temor en las comunidades religiosas del Suroeste de Antioquia , luego del robo que sufrieron las Hermanas Misioneras de María Inmaculada, en el municipio de Jericó . Y es que, la manera como se ejecutó el hurto, mediante el engaño de una pareja, en particular una mujer que se hizo pasar por aspirante a religiosa, ganándose la confianza de las misioneras, suscitó la preocupación y alerta de la Diócesis de ese municipio, de que la modalidad sea replicada en otros conventos o seminarios. Si bien las circunstancias en las que se produjo el hecho, cometido en la Casa Natal de la congregación, continúan siendo materia de investigación, la autoridad religiosa no descartó que los delincuentes hubieran utilizado algún tipo de sustancia para facilitar la comisión del delito.