La Guardia Civil ha protagonizado una nueva actuación de gran relevancia en el Estrecho de Gibraltar junto a las autoridades marroquíes. La intervención se produjo durante una persecución marítima que obligó a una embarcación utilizada por redes del narcotráfico a modificar su ruta de forma repentina. El operativo se desarrolló durante varios kilómetros en una de las zonas más sensibles para el tráfico de drogas entre África y Europa.