Escuchamos durante años que el balón debe estar en juego el mayor tiempo posible: se persiguen pérdidas de tiempo y se añaden descuentos más largos. ¿Por qué aceptar estas pausas que cambian la esencia de este deporte? El Mundial siempre empieza en la infancia Hasta este Mundial los minutos 22 y 67 de un partido eran como cualquier otro.