Pixar alarga su franquicia más querida sin querer fingir esta vez que se encuentra ante algo parecido a un final o un epílogo (como había ocurrido en la mediocre ‘Toy Story 4’) Los personajes femeninos disminuyen en el cine y aumentan en las series (sobre todo si son jóvenes) Hubo una generación que durante años se creyó la protagonista de Toy Story . La saga habría ilustrado su desarrollo vital, como un Boyhood de plástico. Andy era un reflejo de esos chavales que de forma invariable iban a despedirse de su infancia, así que claro que Toy Story 3 plantearía un final devastador, la llegada definitiva de la madurez.