Con pruebas en mano y ante la Procuraduría, la Contraloría, los partidos políticos y las misiones de observación electoral, la Registraduría Nacional del Estado Civil demostró que en ningún momento se alteraron los softwares ni el censo electoral el pasado 26 de mayo. Durante la reunión adelantada en la sede principal de la entidad, se expuso la trazabilidad del archivo base de la DIVIPOLE (División Política Electoral), el cual contiene la información de las mesas de votación habilitadas en cada puesto dispuesto en Colombia y en el exterior. También verificaron el código hash del archivo —un mecanismo técnico que permite comprobar que la información no ha sido alterada— y lo hicieron en tres momentos: 1.