La celebración transforma durante un fin de semana la desembocadura del Ulla en un escenario medieval donde centenares de personas reviven los ataques normandos Las iglesias noruegas que parecen sacadas de un cuento oscuro: dragones, postes y arquitectura vikinga Cada verano, un pequeño municipio gallego situado junto a la desembocadura del río Ulla se convierte en escenario de una batalla que parece sacada de una serie histórica. El sonido de los cuernos resuena sobre la ría, una embarcación vikinga avanza hacia la costa y decenas de guerreros armados con hachas, lanzas y escudos se preparan para desembarcar. Miles de personas observan la escena desde la orilla mientras el agua se tiñe de salpicaduras y vino tinto.