“Permitir que Coral Garrido permanezca en los Estados Unidos socava los intereses de la política exterior de los Estados Unidos en los procesos democráticos de Colombia y es una señal de que los extranjeros pueden utilizar plataformas estadounidenses para llevar a cabo campañas de desinformación y litigios con motivaciones políticas dirigidos a los actores democráticos extranjeros sin consecuencias”. Este fue uno de los argumentos con los que el secretario de Estado de la Casa Blanca, Marco Rubio, les solicitó a las autoridades migratorios que detuvieran y deportaran al activista colombiano Franklin Humberto Coral Garrido , conocido en las redes sociales como Beto Coral. Las afirmaciones de Rubio están contenidas en un memorando dirigido el pasado 16 de junio al secretario de Seguridad Nacional de ese país, Markwayne Mullin, y finalmente provocaron la deportación del influencer, ejecutada en la noche de este jueves.