La escena que alimentó versiones de abuso sexual en redes sociales afectó directamente la vida de tres hermanos de 4, 7 y 15 años que estaban a punto de ser adoptados por una familia estadounidense. Tras las valoraciones médicas, las entrevistas realizadas por las autoridades y los exámenes de Medicina Legal, el ICBF confirmó que no hubo violencia sexual contra los menores. La conclusión llevó a que el ciudadano estadounidense señalado inicialmente recuperara su libertad, pero ¿qué pasará ahora con los niños?