Un costarricense alza la voz para recordar la noche de 1972 en que los aviones venezolanos aterrizaron a ciegas en Nicaragua, para ayudar a salvar vidas tras el terremoto de Managua. Un conmovedor mensaje de orgullo, resiliencia y hermandad eterna
Severity: 2.5/10Source: La Nación (Costa Rica — Spanish)