Alrededor de 1,2 millones de estos dispositivos llegarán al final de su vida útil en 2030 y 14 millones en 2040, todo un desafío para la gestión segura y eficiente de los residuos El número de baterías de iones de litio y similares próximas al final de su vida útil aumentará de forma significativa a partir de mediados de la década de 2030, lo que constituye un reto clave para la gestión segura y eficiente de estos residuos. Empresas, universidades y centros públicos de investigación están respondiendo a este desafío acelerando la innovación para fomentar el reciclaje de materias primas críticas, reducir la dependencia de la extracción primaria y minimizar el impacto medioambiental. Según un estudio publicado por la Oficina Europea de Patentes (OEP) y la Agencia Internacional de la Energía (AIE), las familias internacionales de patentes (IPF, que designa concretamente un conjunto de solicitudes de patente presentadas en varios países para una misma invención) relacionadas con la economía circular de las baterías experimentaron un crecimiento medio anual del 42% entre 2017 y 2023.