Una de las principales unidades especializadas en la atención de madres gestantes y recién nacidos de la región de Urabá atraviesa una grave crisis financiera que amenaza la continuidad de sus servicios. En sus instalaciones, 24 bebés permanecen conectados a incubadoras y equipos de soporte vital, mientras médicos y enfermeras “espantan” a los funcionarios de la empresa de energía que –tras una deuda de año y medio– buscan cortar el servicio dada la abultada deuda. El personal de la Unidad Materno Infantil de Chigorodó –adscrita a la Clínica Soma– comentó, mientras atienden a cerca de 100 madres, que la falta de recursos pone en riesgo la atención de pacientes críticos.