La ayuda pública concedida a ETS ha abierto una discusión que trasciende a la propia banda y sitúa el foco sobre el modelo de financiación cultural en Euskadi. La polémica ha alcanzado a músicos, actores y profesionales del sector que reclaman cambios en los criterios de acceso a los recursos institucionales. Durante las últimas semanas, diferentes voces de la cultura vasca han expresado dudas sobre la forma en que se distribuyen determinadas subvenciones.