Israel ha perdido el relato, sí, pero el desvío de atención hacia Irán y Líbano y el apoyo político y militar de Estados Unidos le permiten seguir ganando terreno en su proyecto colonial de anexión territorial y apartheid El fracaso de Donald Trump en Irán lastra su presidencia Las relaciones entre Washington y Tel Aviv son sólidas, estrechas y vienen de lejos. El apoyo político, diplomático, económico y militar que Estados Unidos aporta a Israel ha sido determinante desde hace décadas para que el Estado israelí pueda avanzar en su proyecto colonial de apartheid. Pero EEUU no lo ha entregado porque sí, sino porque ganaba con ello.