El PP y Vox compiten para utilizar la conspiración del voto por correo, con el apoyo de algunos medios, confirmando que las estrategias de desinformación más efectivas son las que protagonizan partidos y medios de comunicación El PP azuza con la ley de memoria democrática sus denuncias sin pruebas de pucherazo electoral Invertir tiempo y esfuerzos en la propagación de un bulo no es una tarea condenada al fracaso en política. Quizá no sea infalible, pero puede servir para atar a tu núcleo duro de votantes a una realidad alternativa en la que has sufrido una injusticia o alertar de otra que puede ocurrir. Movilizar a tu base es una de las cosas que más interesan a los partidos.