La emoción de un gol en el último minuto, la tensión de una definición por penales o la euforia de una clasificación histórica pueden hacer que millones de aficionados salten de sus asientos frente al televisor. Pero esta muestra de pasión deportiva también puede tener efectos reales sobre la salud cardiovascular. Especialistas del Hospital San Vicente Fundación Medellín advirtieron que las emociones intensas asociadas a los partidos de fútbol pueden aumentar el riesgo de infartos, arritmias y otras emergencias cardíacas, especialmente en personas que ya presentan factores de riesgo o antecedentes de enfermedad cardiovascular.