Netflix y Valencia vuelven a cruzar sus caminos en un momento decisivo para una de las producciones españolas con mayor proyección internacional. La ciudad se ha transformado durante las últimas semanas en un enorme escenario audiovisual que ha atraído a profesionales, empresas y servicios vinculados a la industria del entretenimiento. Detrás de este movimiento existe una estrategia que va mucho más allá de la grabación de nuevas escenas.