Durante más de una hora, Egipto estuvo cerca de dar uno de los golpes del Mundial. El equipo africano ganaba 2-0 y tenía contra las cuerdas a Argentina, vigente campeona del mundo. Sin embargo, el partido cambió en el último tramo y terminó con una remontada que, además de sellar el 3-2 para Argentina, abrió un debate en redes sociales sobre “un trato preferencial” de la FIFA hacia la selección sudamericana.