El Gobierno de EEUU se decanta por que su Tribunal Supremo no dé el amparo que solicita España para revisar los laudos que le condenan a pagar allí unos 700 millones por el recorte retroactivo en 2013 de las primas a las renovables. Es un paso decisivo en un proceso que fuentes jurídicas afirman que dejará al Gobierno sin más armas para seguir negándose a pagar.